Una experiencia con relatos pedagágicos

Esta experiencia se llevó a cabo con las alumnas de 2º año del profesorado educación inicial. Al finalizar las primeras prácticas en los Jardines se propone a las alumnas trabajar en la narración de experiencias pedagógicas.

Se trabajó en una primera etapa con un documento de apoyo para saber de qué se trataba, qué características tenían y como se confeccionaban estos relatos pedagógicos. También leímos varios publicados por docentes de distintos lugares de nuestro país, intercambiando opiniones acerca de los mismos. Y días más tarde... nos pusimos a escribir!, y así arrancó nuestro colectivo de alumnas narradoras.

Nuestro objetivo se centró en poder narrar sobre su primera experiencia de práctica a cargo de una sala en nivel inicial; y a partir de esto lograr reflexionar juntas sobre distintos aspectos. De esta manera por un lado obtuvimos una evaluación mutua y muy constructiva, y por otro con todos los relatos realizaremos una 'mini' publicación para que sirva como insumo a alumnas y/o profesores los años siguientes.




Estos son algunos de los relatos pedagógicos realizados por las alumnas:

Una experiencia inesperada…
¿Qué hago?

Era un día gris cuando me encontraba en la parada del colectivo esperando para ir a mi último día de prácticas en el Jardín, pensando disfrutar de un día especial; y vaya que fue especial… Mientras, pensaba qué lindo lo íbamos a pasar, teníamos planeado junto a toda la comunidad educativa festejar el día de la familia, para lo cual cruzaríamos a la plaza a dibujar junto a los padres lo que ellos desearan y después íbamos a compartir un picnic, en fin… teníamos pensado disfrutar la mañana al aire libre.
Cuando llegué al jardín, Silvina, la maestra de sala, me comentó que no se iba a realizar la jornada recreativa debido al clima; en ese momento pasaron por mi cabeza un montón de sensaciones, me pasaban muchas cosas a la vez, me preguntaba: ¿y ahora… qué hago?. No tenía planificado el día en la sala, entonces me dije: ‘Tengo que tranquilizarme y resolver’, fue así como empecé de a poco. Organicé a los chicos como todos los días y preparé el desayuno. Mientras los nenes desayunaban, pensaba con qué seguir, me vino a la memoria una actividad que había comenzado el día lunes: era un soporte realizado con un sellado con corcho y témperas azules, representando la época azul de Picasso. Entonces terminado el desayuno comencé a recordarles por qué Pablo Picasso en esa época estaba triste… y les propuse que dibujaran en sus soportes algo que a ellos les produzca o les haya producido tristeza.
Finalizada la actividad me dediqué a narrarles un cuento de Isabel Borneman llamado “El señor de los señores”, pero todavía me quedaba tiempo, así que decidí a trabajar nuevamente con el tema “Río Quequén”, ya que el día miércoles cuando realicé esta actividad noté que los nenes se habían interesado muchísimo, y me pareció productivo realizar con ellos una lámina con fotos del tema para colgarla en la cartelera y así mostrarle al resto de la comunidad lo que juntos realizamos.
El tiempo me seguía sobrando… entonces me dije: -en mi caja tengo diarios ¿por qué no doy expresión corporal?. Para esto no había problema porque recordaba lo que había planificado, fue así como comencé: a partir de la manipulación del objeto y más tarde confeccioné trayectos.
Finalizada la jornada, sabía que también había terminado mis prácticas y sentí un gran alivio, una satisfacción importante, ya que no sólo había podido cumplir con la planificación, sino también, como futura docente, había logrado improvisar un día de clases. Y me sentí muy orgullosa cuando Silvina se acercó a felicitarme por esta experiencia.
Patricia Scheffer.

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Aprender a disfrutar

Sí, sabía que eran "prácticas de ensayo", sabía que podían ocurrir muchos errores debido a mi falta de experiencia, y que, además, como dice la frase: 'el maestro aprende a enseñar enseñando', así que todo (lo bueno y lo malo) me iba a servir para aprender.

Pero ahora que me pongo a pensar, recordar y reflexionar sobre mis prácticas, quiero poner en la balanza esto último, lo bueno y lo malo de mi experiencia como forma de autoevaluación.

Sobre lo bueno puedo decir mucho, lo que tanto ansié, estar en la sala, con los nenes a cargo, lograr captar su atención, llegar a ellos para que sientan que yo era su seño, poder enseñarles, compartir, divertirnos y ... disfrutar?, esta palabra me hace detener en mi narración, y es cuando del otro lado de la balanza comienzo a poner aquello no 'tan bueno', y que tal vez por ello llego a pensar que no disfruté plenamente de mis prácticas. Mi ansiedad, mis dudas, mis nervios, ... querer que salga todo bien.

Tal vez alguna de mis compañeras también se sienta reflejada en esta situación que viví, o tal vez no. Pero creo que al final, cuando ya puse todo en la balanza, logré un equilibrio, porque, como dije en un comienzo, de lo malo también se aprende, también sirve, y todo aquello que fue una tensión, por lo cual no pude disfrutar, hoy lo tomo como una experiencia positiva, enriquecedora, como un aprendizaje más.

Me sirvió para entender que para ejercer esta profesión es fundamental e imprescindible APRENDER A DISFRUTAR.

Rita Vázquez


*Siendo éstas las primeras narraciones y contando con poco tiempo a ésta altura del año, sabemos que las podemos seguir mejorando y será un desafío para el próximo año. Gracias a las alumnas de 2º año de Práctica de Ed. Inicial por "subirse a este primer colectivo de narradores".



María Eugenia Novara.













Documentación Narrativa de Experiencias Pedagógicas

¿Qué es?


Las escuelas están surcadas por relatos y otras clases de textos que actualizan y tratan de dar una dimensión y una temporalidad humana concreta, a ese sentido histórico.
Algunos textos que atraviesan el discurso escolar son "oficiales", están están escritos en el lenguaje técnico que requieren el gobierno, la administración, y la gestión de los sistemas educativos. Los ejemplos más importantes de este tipo de escritos son las prescripciones curriculares, las planificaciones y los programas educativos gubernamentales.
Sin embargo, hay también relatos que se cuentan y que, sin ser escritos nunca, se intercambian y se comunican al ras de las experiencias que tienen lugar en las escuelas: en las jornadas de reflexión, en las horas de clases especiales, en los recreos, en los pasillos, en las capacitaciones, en los viajes de ida y vuelta de la escuela.
Contándonos sus historias, los docentes relatores nos revelarán las reflexiones y discusiones que éstas experiencias propiciaron, las dificultades que encontraron en su transcurso y las estrategias que elaboraron para lograr ciertos aprendizajes en un grupo particular de alumnos. Nos estarán mostrando parte del saber pedagógico, práctico y muchas veces tácito o silenciado, que construyeron y reconstruyeron a lo largo de su carrera profesional, en la infinitud de experiencias y reflexiones que realizaron y realizan sobre su trabajo. Por eso, si fuera posible sistematizar, acopiar y analizar estos relatos, se podría conocer una buena parte de la trayectoria profesional de los docentes implicados; sus saberes y supuestos sobre la enseñanza; sus recorridos y experiencias laborales; sus certezas, sus dudas y preguntas; sus inquietudes, deseos y logros.



¿Cómo documentar narrativamente experiencias pedagógicas?

La propuesta es atreverse a llevar adelante prácticas de escritura, de indagación y de documentación pedagógica diferentes a las que desarrollan la mayoría de la veces de manera rutinaria y estereotipada, en el aparato escolar.
Les pedimos que presten atención a sus propios relatos, a sus propias formas de nombrar y contar lo que sucede en las aulas, pasillos, patios y alrededores de la escuela y, fundamentalmente, lo que les pasa a ellos ( alumnos, padres u otros actores escolares) como protagonistas de la acción con todo esto. Los invitamos a que se animen a escribir, revisar, tensionar, desechar y re-escribir las palabras que usan y las que no pronunciaron todavía para dar cuenta del mundo escolar que habitan, de las prácticas docentes que en él llevan a cabo y de los significados que construyen y recrean invertebradamente para dar sentido a lo que allí ocurre. Les solicitamos que también se dispongan a leer, escuchar, reflexionar, comentar y conversar acerca de lo que los otros docentes se atrevieron a fijar en escritura, acerca de lo que otros docentes narradores relataron con sus propias palabras y estilos, como ellos mismos, sobre sus propias vivencias pedagógicas en las escuelas o en las instituciones educativas en las que se desenvuelven.
La primera persona, del singular o pluralizada, abre el juego a la implicación del docente autor en la trama narrativa que reconstruye la experiencia pedagógica que está siendo documentada. Experiencias que son siempre con otros y que son dichas o escritas para otros, cercanos o lejanos de ella, pero que habitan y hacen la misma comunidad de prácticas y discursos. Experiencias pedagógicas que al ser narradas por sus protagonistas en primera persona contribuyen a transitar lo individual, lo comunitario, lo común y lo público de la experiencia escolar, a recrear activamente el juego de da la práctica escolar y a buscar nuevas formas de nombrar y de cualificar lo que hacen, sienten y piensan los docentes.


¿Cómo escribir relatos pedagógicos?


Elegir qué contar.
Es necesario seleccionar, de entre todas las experiencias pedagógicas vivenciadas e identificadas, aquella que decidan documentar en esta oportunidad. Ahora bien, una cuestión es seleccionar una de entre varias experiencias y otra cuestión es seleccionar de una experiencia sus distintos aspectos.
* Si trabajaron con más de una experiencia, seleccionen una. Anoten en una hoja por qué, de entre todas las experiencias eligieron esa y no otra.
* Si la experiencia es una sola, enumeren las temáticas, aspectos dimensiones o momentos de la experiencia. Anoten en una hoja por qué sí los tratarían y por qué no los abordarían.


Qué escribir (aspectos generales a tener en cuenta)
*Van a desnudar la experiencia, hacerla transparente, en un relato escrito.
*Van a hablar de "sí mismos" y de "otros" ( que puede/n ser otra/s, lugar/es, tiempo/s, acontecimiento/s).
*Van a contar historias escolares que tienen sentido pedagógico.
*Aunque la escritura sea individual, las historias escolares son una producción conjunta.
Cómo escribir (aspectos generales a tener en cuenta).
*Los buenos relatos son claros, entretenidos, fáciles de leer, memorables y no demasiado extensos.
*Un título interesante "arrastra" a la historia.
*Los relatos reúnen un principio, un medio y un fin entrelazados de manera coherente: la estructura canónica de un cuento. También se componen de elementos estilísticos que decida reponer el docente narrador.
*Una vez escrito el primer relato, vuelvan a leer las recomendaciones que se desarrollan en cada una de las preguntas de éste recorrido. Es posible que ahora encuentren otros sentidos en lo que escribieron y que algo que haya sido pasado por alto y ahora sí puedan considerarlo.
*En general, los docentes cuando escriben lo hacen para cumplir una exigencia institucional. Traten de diferenciarse de estas tradiciones; no reduzcan la vida escolar a la descripción de proyectos estereotipados. Cuenten qué pasó y qué les pasó. Dejen que la escritura torne transparente a la experiencia. No la "vistan" de frases hechas.
El título de la experiencia.
El título será la "carta de presentación" del relato de la experiencia.
Intercambien opiniones: ¿piensan que el título que eligió su colega anticipa alguna temática?, ¿cuál o cuáles?, ¿invita a leer el relato?, ¿es demasiado vago o indefinido? Leyendo el título, ¿pueden hipotetizar cuál es el contenido de la experiencia?.
El boceto de escritura.
Una cronología con lo que pasó: Si están trabados e inseguros respecto de por dónde empezar, armar una secuencia temporal de acontecimientos los orientará. Esta forma sencilla los animará a seguir la escritura hilando con sentido esas partes que presentaron.
El contenido del relato.
-El asunto cuenta, en un registro descriptivo, los eventos, hechos y acontecimientos que sucedieron. No necesariamente las historias escolares tienen siempre un final o un desarrollo completamente felices. Es interesante que estos aspectos aparezcan en todo lo complejo de la trama. Expliciten puntualmente cuál y cómo es el contexto donde se desarrolla la experiencia, cómo fue definido el problema y qué estrategias de intervención desarrollaron para buscar soluciones.
-Los cuestionamientos son interpelaciones, interrogaciones, preguntas que realiza el propio narrador. Los cuestionamientos se presentan en otro nivel de registro: el reflexivo.
-En el relato también aparecerán las interpretaciones.Los relatos tratan sobre hechos, percepciones o ideas narrados desde la perspectiva de alguien: ustedes, para alguien: otros/as docentes. Para ello es necesario complementar lo producido con sus propios puntos de vista e interpretaciones sobre lo que ocurrió y les ocurrió en el despliegue de la experiencia.
Escribir en el relato las interpretaciones profesionales que ustedes realizan de los sucesos y acontecimientos de la experiencia es importante y significativo para asegurar la calidad pedagógica del relato.
El tiempo del relato.
Es recomendable utilizar durante el relato dos tiempos verbales: el presente y el pretérito. Con el tiempo presente se hará referencia al momento en el que se escribe y se recuerda. El pretérito referirá al momento pasado en el que transcurrieron los hechos o las acciones que se cuentan.
La posición del narrador.
Emplear la primera persona del singular (o pluralizada) si el texto se posiciona en la voz de nosotros puede dar cuenta del proceso individual o colectivo de la experiencia y es un modo particular de organizar, conocer y aprender de la experiencia. Por lo tanto, se trata de una voz muy comprometida con el hacer y que se transmite a través de un relato que pretende ser reflexivo, transferible, comunicable. Así, el pronombre en primera persona representa, a la vez, al narrador y al protagonista de la experiencia.















¿Qué es el CAIE?

El proyecto CAIE, Centro de Actualización e Innovación Educativa, comparte los ejes estructurales que configuran el Programa Nacional de Renovación Pedagógica y , al mismo tiempo, desarrolla objetivos y acciones específicas. Los CAIES se proponen fortalecer la formación inicial y el desarrollo profesional a través de las líneas de acción establecidas y de la promoción de aquellas que puedan ser definidas y desarrolladas a partir de las iniciativas jurisdiccionales y locales.

En este sentido pueden ser considerados como una oportunidad para fortalecer a las propias instituciones de formación y para favorecer la reflexión y la sistematización de las prácticas de enseñanza, ya que promueven espacios de trabajo y reflexión entre los profesores y estudiantes, entre los docentes de los IFD y los docentes de las escuelas de todos los niveles.

Este proyecto aspira a contribuir a la consolidación de los IFD como activas comunidades de saber pedagógico; como usinas de pensamiento y acción educativa y como espacios de referencia, consulta e intercambio con y entre las escuelas y demás instituciones educativas de su zona de influencia.